De Juana y la Pasarela Cibeles

9 febrero 2007
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Nos ha obsequiado estos días la prensa con la fotografía del salvaje autor de 25 asesinatos maniatado a la cama de un hospital, entubado como un buzo y con unos parches en el pecho que parece que lo hubieran enviado por correo ordinario. Y ha posado así para The Times en señal de protesta por el estado de reclusión en que se encuentra. Este gaizkille, ex jefe del comando Madrid de ETA, que está sentenciado a 3.000 años de carcel por sus crímenes, pretende con esa pose que se le deje en libertad. Él, que mató a todas esas personas por la libertad de Euskadi, o sea, que creía que la libertad se conseguía con la muerte, ¿ahora exige su libertad? Pues ahí la tiene.

Euskal presoak, a su sitioCreemos que ese reportaje/¿entrevista? publicado en The Times es un buen tanto, como exclusiva, para el director de ese diario. Aunque nos hubiera gustado que fuera mucho menos ambiguo para que no pareciera que el personaje del que trataba era una hermanita de la caridad; y con unos títulos y textos que parecían apología del terrorismo. No nos ha gustado tanto, verlo reproducido en toda la prensa nacional. Ceemos que con esa divulgación hacen que esos canallas consigan parte de lo que buscan, al menos la parte de propaganda que persiguen. A un tío tan asqueroso como ese, casi corito para que se le acentúe más su delgadez, y metiendo tripa como un chulo de piscina para lucir ese costillar que parece la sobremesa de un picnic de buitres africanos, no se le debe exponer como si fuera un mártir.

Estamos de acuedo con este individuo en que no tendría que estar allí, en un hospital, ocupando una cama tan necesaria para la gente de bien. Tendría que estar en su tierra, junto a los suyos, metido en un zulo (prisión domiciliaria) con la ineludible condición de que no pudiera salir nunca de allí.

Lleva más de tres meses sin comer por voluntad propia. ¿De qué se queja? Si se lo prohibieran… ¡Cuánta gente habrá que quiera comer y no pueda! Y no se arma tanto revuelo por ello. Y esos, también pueden morir.

Y mientras tanto el eltze de Juan Mari Olano exigiendo al gobierno que le ponga en libertad y amenazando con que «la ciudadanía vasca saldrá a la calle con unos niveles de enfado muy altos» con lo que las consecuencias serán «dramáticas». Pues a éste, lo que tendría que hacer el gobierno con él es nombrarle asistente del otro, y encerrarlos juntos.

Dada la innata tontería de este tipo de vasco, de tan limitado seso, creemos que lo que pretende De Juana Chaos con su régimen es desfilar en la Pasarela Cibeles. Pues majete, no das la talla. Asi que ¡hala!, a comer, a comer y animal en cuatro días.

  1. Un Comentario a “De Juana y la Pasarela Cibeles”

  2. Por Zas Candil el 15 febrero 2007

    Cuando estuvo Arrabal en la cárcel, en tiempo de Franco, le daba de comer su carcelero a cucharaditas: una por mamá, otra por papá. A este asesino etarra le rodean de aparatos, de tubos y de mimos y encima se queja.
    Mejor el metodo antiguo que si no comía, venía el coco y se lo llevaba.

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